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-C R E C E- PROGRAMA CALDAS SIGLO XXI: PROSPECTIVA ENERGÉTICA DEL EJE CAFETERO
Por GONZALO DUQUE-ESCOBAR Universidad Nacional de Colombia Seccional Manizales. ---------- Manizales, diciembre de 1991 ----------
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CONTENIDO PRESENTACIÓN 1. Entrando en Materia 2. Aspectos Demográficos 3. Los Problemas del Futuro 4. Recursos Artificiales 5. Energía y Sociedad 6. Arco Energético Mundial 7. La Energía en el Mundo 8. Energías Duras y Blandas 9. La Colombia Energética 10. Fuentes del Eje Cafetero 11. La Energía del Volcán 12. La Sed de los Cafetos 13 La Riqueza del Subsuelo 14. Salvando la Encrucijada 15 Sectores y Fuentes 16. Usuarios Olvidados 17. Modelos de Previsión 18. Unas Estrategias 19 Balance de los Suministros 20. Decálogos como Puntos de Acción 21. Energía de la Sinergia BIBLIOGRAFÍA Y PUBLICACIONES.
Ponencia presentada en el Simposio Internacional de Energía. UTP, Pereira, 1995.
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PROSPECTIVA ENERGÉTICA
DEL EJE CAFETERO
1. PRESENTACIÓN
En nombre de la Universidad Nacional de Colombia agradezco al CRECE la confianza que me ha brindado, al confiarme la tarea de prospectar un panorama energético dentro del marco "CALDAS SIGLO XXI"; también a aquellos qué me han facilitado comentarios, información y documentos, y a quienes críticamente se tomen la molestia de estudiar estas notas, las cuales apuntarán algunas tareas del "qué hay que hacer?" señalando ideas deseables, aunque no "el cómo hacerlas?", hasta no establecer para las ideas factibles su nivel de viabilidad.
Pero sobre todo quiero reconocer a quienes, diseñando este programa de futurología, útil a toda la comunidad actora y constructora insustituible en el diseño de nuestro futuro, concibieron la importancia de la energía como factor fundamental para el desarrollo económico, social y cultural a escala regional.
Finalmente, permítanme dedicar el fruto de éste trabajo a los obreros de las minas de carbón de Quinchía y Riosucio, y las negritudes de las minas de oro de Marmato; todos ellos verdaderos artesanos, en cuyas manos se ha de forjar el futuro desarrollo de la minería regional, a partir de la vocación centenaria a éste oficio de las comunidades del alto occidente de Caldas.
2. ENTRANDO EN MATERIA
Hay dos actitudes opuestas hacia el futuro, una que lo supone preestablecido o determinado, y otra que lo supone construible por nosotros mediante el resultado de acciones pasadas y presentes (14). También podemos admitir que existen técnicas racionales para explorar el futuro, cualquiera que sea, con aceptable nivel de acierto.
Asumiendo la segunda imagen del futuro a prospectar, sobre ésta se propondrán algunas propuestas del posible panorama energético en la sociedad del siglo XXI, partiendo de una concepción que se oponga simultáneamente a las visiones fatalistas y utópicas, las que a mi juicio recuerdan las teorías fijistas y catastrofistas de la geología.

Figura 0: Manizales, la capital del departamento de Caldas, una ciudad densa y compacta, de tamaño pequeño y topografía quebrada. Su futuro estará cada vez más condicionado a su real integración física y política con los otros centros urbanos de similar relevancia en el Eje Cafetero, para consolidar con ellos la ciudad región.
Para encontrar una solución a la problemática energética, debemos mirar a través del resultado de las acciones de las colectividades humanas que transforman y modelan el medio natural. Ello exige examinar la cultura y el medio natural como componentes del medio ambiente, con sus mutuas condicionantes -invariantes o límites, y tendencias o dinámicas- para percibir los futuros escenarios.
Para nadie pasa inadvertida la importancia de la energía en la vida cotidiana, pero, desde 1973, las sociedades industriales calificadas de "energívoras", han tomado conciencia de los límites de los recursos fósiles y de la importancia de preservar el medio ambiente. Lo que parecía trivial hasta entonces, como informes sobre limitación de recursos, cuestionamientos ecológicos y estimativos de riesgos, se transformó en asunto de vital importancia para la seguridad de los Estados.
El dilema que se afronta, para lograr la seguridad económica, no puede ilustrarse más claramente que con la energía: sus precios altos, la escasez y las interrupciones del abastecimiento son serios; amenazan el crecimiento futuro y por ende nuestro nivel de vida, pues el costo de la energía es la fuerza impulsora que subyace en una tasa de inflación acelerada, o que le permite a la Nación procurarse los recursos para el desarrollo (18).
La potencia de generación eléctrica instalada en el País es de 9.3 millones de kilovatios, cuando su potencial hidroeléctrico, que es diez veces mayor (41), está en franca amenaza de deterioro, a causa de su fragilidad y por la deforstación de las cuencas y hoyas hidrográficas, amén de las dinámicas del clima.
Si el País hubiese persistido en un crecimiento gradual del tamaño de los proyectos hidroeléctricos, con criterios más democráticos en su distribución geográfica, ¿cuántas cuencas hidrográficas tendríamos reforestadas, cuán grande sería la capacidad de la industria y la ingeniería nacionales, y cuántas divisas le habríamos ahorrado a la Nación?.
3. ASPECTOS DEMOGRÁFICOS
Con la aparición de la agricultura aparecen los poblados. Tan fundamental fueron: la invención de la agricultura como la del fuego considerado por los antiguos de procedencia sagrada; la de la rueda acompañada de su eje; la de la metalurgia y la de la escritura que permitieron el desarrollo de los imperios; la de la máquina mecánica accionada por molinos de viento y ruedas hidráulicas; la de la máquina termodinámica funcionando con combustibles fácilmente transportables y la de la electricidad con sus múltiples aplicaciones, ventajas técnicas y consecuencias sociales (32).

Figura 1: Etapas del Crecimiento de la población mundial: crecimiento sostenido (antes de 1800), crecimiento exponencial (entre 1800 y 2100) y crecimiento asintótico (después del 2100)
La complementación de los recursos artificiales con los naturales, y en consecuencia la sinergia de la cultura y el medio ambiente, permitió la expansión y el crecimiento de la especie humana. Dicho crecimiento muestra una cuesta crítica de unos 300 años entre 1800 y 2100. La población, que en el año de 1800 era apenas de 1.000 millones, se duplicará sucesivamente en 1930, 1974 y 2030, para ubicarse finalmente en 12.500 millones de habitantes antes del año 2100.
Cabe destacar que el mayor crecimiento de la población se centrará en los países en vía de desarrollo, donde casi toda la población es pobre y depende en gran medida de fuentes de energía no comerciales. Si hoy en estos países habita el 67% de la población, en el 2030 habitará el 82%. Para atender las necesidades de estos pueblos se precisa aumentar la producción de energía lo cual es oneroso y agresivo para el ambiente, y exige recurrir a nuevas técnicas ahorrativas (46).
Siendo la historia de América una historia apenas centenaria, su carácter aún es rural mientras la fuerte expansión demográfica se concentra cada vez más en los medios urbanos, donde los procesos productivos son progresivamente intensivos en bienes de capital sin poder absorber la mano de obra (62).
Aunque las tasas de crecimiento poblacional, de Colombia y Caldas, resultan similares y enormemente bajas, avanzando del 2.1% en 1980 al 1.46% en el año 2000, para un crecimiento promedio del 1.65% en ese período (34), también aquí, por el desequilibrio rural-urbano se dan migraciones como el resultado de factores que "empujan" debidos a la pobreza rural, como de factores que "tiran" debidos a unas expectativas de mejores ingresos, empleo y servicios en las zonas urbanas (65).
Entendida la problemática rural y urbana como un fenómeno cultural e histórico, ¿qué hacer entonces para responder a las urgencias de éste fenómeno latinoamericano cuando los procesos de recolección y procesamiento de información, cuando mucho, se han iniciado?
4. LOS PROBLEMAS FUTUROS
Pese a eventuales dificultades de carácter local y temporal, nunca hubo un horizonte energético truncado cuando dependimos de la leña y del carbón. Pero con la crisis del petróleo en 1973, nuestra vocación al consumo y desperdicio se hace evidente y cae el mito acerca de la riqueza inagotable de la naturaleza, como la de su facultad ilimitada de regeneración.
De otro lado, si el enfoque de las necesidades básicas se constituye a su vez en una concepción del proceso de desarrollo (3), para no perder la visión antropocéntrica, tomando al hombre como sujeto y objeto de desarrollo, se tratará el problema de la carencia de energía, enfatizándola como factor de crecimiento y desarrollo. No obstante el enfoque neomaltusiano que ya se ha subrayado, se debe agregar que la adecuada distribución de la población en el territorio es la verdadera palanca del desarrollo.
En este orden de ideas, y bajo el presupuesto de un mundo cada vez más interconectado e interdependiente, entraremos al siglo XXI con la mitad prevista de los habitantes del futuro Planeta -6.200 millones de seres humanos (27)-, afrontando la carencia de fuentes de energía, alimentos, vivienda y trabajo, y con el afán de mejorar su nivel de vida respecto al de las colectividades precedentes.

Figura 2: El bahareque, una tecnología para un sistema de vivienda sismorresistente y vernácula, adecuada a las demandas del medio natural y que aprovecha la oferta ambiental.
En ésta cuádruple problemática, la energía es la clave de la solución. Sin energía disponible y suficiente faltarán riegos, fertilizantes, transporte y otros suministros requeridos para afrontar las necesidades domésticas y las demandas industriales.
Aquí deberá tenerse en cuenta que el sólo suministro de energía no garantiza la incorporación funcional de este recurso por parte del usuario, que la mejora de los suministros de alimentos per cápita no es suficiente para la reducción de la desnutrición, y que la magnitud de las cosechas no garantiza el flujo permanente de alimentos ni el acceso económico a los mismos (12).
Si el hombre depende de la energía para su subsistencia, el reto que se le plantea es el de armonizar el crecimiento demográfico, el desarrollo económico y la capacidad de resistencia del medio ambiente.
¿Cómo lograr el desarrollo humano, partiendo de los límites y posibilidades de las fuentes de energía primaria para satisfacer las necesidades crecientes de energía?
Ello exige corregir un modelo de desigualdades que explica las grandes disparidades entre élites y masas, y entre el mundo industrializado y el subdesarrollado.
5. RECURSOS ARTIFICIALES
¿Cómo lograr el mejoramiento de la calidad y del nivel de vida de la especie humana, si en virtud de nuestro modelo de desarrollo caracterizado por una vocación suicida, la reducción de los recursos naturales no será compensada en las próximas décadas, con el desarrollo de nuevas tecnologías?
La energía se encuentra en el núcleo de todos los sistemas ecológicos y tecnológicos (20). El hombre debió domesticar el fuego para pasar de la máquina mecánica a la termodinámica, ésta mucho más "eficiente" en términos de velocidad, potencia e independencia de la fuente energética.
Para el año 2030, mientras la población del Planeta se va expandiendo y concentrado en los países pobres, las tecnologías irán entrando al escenario en el siguiente orden: primero la informática una tecnología que ya explotó; luego la biotecnología gracias al microscopio electrónico, la ultracentrifugadora y el espectrómetro; siguen los nuevos materiales apoyados en las tecnologías anteriores; después las nuevas fuentes de energía y por último los nuevos espacios como el fondo oceánico y el espacio exterior (14).
Figura 3: Son 300 años de dificultades por la reducción relativa de recursos naturales mientras se presenta el crecimiento exponencial demográfico. Cuando la demanda de recursos totales entra a la fase exponencial y se supera la curva que expresa la cantidad de recursos disponibles, inevitablemente se presenta la crisis.
¿Serán estos recursos suficientes para atender las necesidades futuras? No olvidemos que una tecnología tan trascendental como el automóvil tardó dos generaciones para entrar en sociedad. Y que a propósito de la crisis económica mundial, las restricciones crecientes a la prueba de nuevos productos de investigación y desarrollo, han orientado los esfuerzos a intervenir los procesos productivos consiguiendo con ello mayor eficiencia energética, pero con menores consumos de materia prima y mano de obra.
Como quiera que todavía nos resistimos a adoptar un modelo de desarrollo que no ponga en peligro los prospectos de las futuras generaciones, para compensar la acelerada reducción de los recursos naturales por la vía de la investigación, debemos introducir eficazmente cambios en la actitud del consumidor y en el sistema energético para mejorar el rendimiento y para incentivar el ahorro y el uso racional de la energía (31).
6. ENERGÍA Y SOCIEDAD
Si las comunidades primitivas funcionaron como máquinas mecánicas en un sistema de organización social que añoramos para no ver la explotación del hombre por el hombre, la organización social en adelante se parece más a las máquinas termodinámicas porque generan entropía (24). Si en la esclavitud se mantuvo el establecimiento por la fuerza de la espada y en el feudalismo por el rito, en el capitalismo se sostiene gracias a que las relaciones sociales se establecen, más sutilmente, a través de las leyes de la economía. Es ésta una máquina mejor elaborada y menos aparatosa, donde la democracia cumple su función estabilizadora.
Similar analogía podría establecerse en la problemática ambiental, si consideramos que el hombre se apropia del medio natural para conformar con él un sistema que, tomando energía y materia del medio, la transforma generando entropía. En el sistema capitalista el balance energético se establece mediante la siguiente relación: por la economía de mercado se permite la privatización de los beneficios derivados de la explotación de los recursos, mientras los costos de esa explotación han de socializarse para que los asuma el Estado o, en su defecto, la población con el consiguiente deterioro de su calidad de vida.
Cuando el medio es creado y los fenómenos naturales son huéspedes condicionantes de consecuencias y aplicaciones, de las acciones e intervenciones humanas, la responsabilidad de los hombres toma un lugar decisivo. Contrariamente, si los factores naturales originales dominan el medio ambiente, el hombre, antes que ser amo de la naturaleza sufre y destruye sin comprender, aunque sepa neutralizar alguna de sus agresiones (23).
Esta civilización, que depende en gran parte de los servicios que le ofrecen procesos naturales relacionados con el medio ambiente, tales como la formación y fertilización de suelos, la regulación del suministro de agua, el control de las plagas y de los agentes patógenos y el mantenimiento de un clima tolerable, carece del conocimiento y de los recursos para sustituir el medio natural por un medio paranatural.
Definitivamente no podemos olvidar que el agua limpia, el oxígeno y la fertilidad del suelo, no son el resultado de la acción humana sino el resultado de la interacción de cientos de miles de especies de plantas, animales y microorganismos que componen nuestro ecosistema.
7. LA ENERGÍA EN EL MUNDO
Interesante resulta observar la historia de las naciones europeas, para ver el desarrollo tecnológico caracterizado por el consumo energético así: a finales del siglo XVII cada habitante disponía de una cantidad de energía equivalente a un esclavo mecánico, a mediados del XVIII cada hombre poseía cuatro esclavos mecánicos, después de 1800 la cifra llegaba a 45 y hacia 1974 a 200 esclavos mecánicos (55), al menos en los países más desarrollados. Contrastan las cifras con el consumo energético planetario por habitante que de 1860 a 1985 creció 15.4 veces.

Figura 4: Arco energético por fuentes. Cuando se agoten los hidrocarburos, se recurrirá a otras fuentes pero también la curva de energía, que hoy crece de forma exponencial pasará a un crecimiento casi asintótico.
En TEP (Toneladas equivalentes de petróleo) y por persona al año, el consumo en Colombia y en la Región debe crecer. Hoy es de 0.7 TEP e incluye leña. En Estados Unidos es de 6.4 y en la URSS de 3.7 TEP; en la ex-RFA 3.9 y en la ex-RDA 5.0 TEP; en Japón de 2.8 y en España de 1.8 TEP; en Méjico de 1.0 y en Brasil de 1.1 TEP; en China de sólo 0.4 y en la India de 0.2 TEP. Los japoneses pueden tener un nivel de vida comparable a los de los norteamericanos y mejor que el de los soviéticos a pesar de la diferencia en el consumo energético per cápita. Semejante conclusión cabe también para el caso de las dos Alemanias (53).
Si por término medio, una persona de un país industrializado utiliza actualmente veinte veces más energía que un africano, podríamos concluir que el consumo futuro por persona al año estará en función, no sólo del nivel de desarrollo, sino del modelo de desarrollo que hayamos adoptado.
Como las energías alternativas entran en escena a partir del año 2000, el uso racional de las fuentes, el ahorro energético y el impulso a la investigación, son necesidades inaplazables.
Tabla 1. Consumo energético mundial (1990)
| Sector/Países | Desarrollados | En desarrollo | Mundo |
| Industria y comercio | 34.0% | 10.5% | 44.5% |
| Sector Transporte | 19.0% | 4.0% | 23.0% |
| Uso Doméstico | 21.0% | 4.0% | 25.0% |
| Sector Agrícola | 7.5 % | 0.0% | 7.5% |
| TOTAL | 81.5% | 18.5% | 100.0% |
Hoy la energía para el transporte depende del petróleo, mañana deberá depender fundamentalmente del carbón licuado. El manejo de los hidrocarburos tiene sus días contados, tal vez sea 2030 el año de su ocaso. El petróleo remanente se destinará a usos más nobles como la petroquímica y la química (50).
El Sector Doméstico es el principal consumidor de energía no comercial en los países en desarrollo y en 1983 utilizó 1388 millones de metros cúbicos de leña y carbón vegetal, además de residuos vegetales, hierbas y estiércol. Más de 2500 millones de personas dependen de la leña como su principal fuente de energía para cocinar y calentar (57).
En 1985, la energía suministrada en millones de toneladas equivalentes de petróleo (MTEP), fue (53):
- en U.S.A. 1320 MTEP, 30% transporte, 30% industria y 13% agricultura.
- en U.R.S.S. 980 MTEP, 50% para industria y 8% en agricultura.
- en China 590 MTEP, 39% industrial y 29% doméstico.
- en Asia Occidental 420 MTEP, 46% industrial y 19% transporte.
- en Asia 395 MTEP, el 50% para usos domésticos y servicios.
- en Japón 220 MTEP, 50% para industria y 10% en agricultura.
- en Latinoamérica 200 MTEP, 70% industrial,15% transporte y servicios
- en Africa 195 MTEP, donde servicios y agricultura son el 20%.
El consumo de energía comercial en el mundo entre 1988 y el año 2000 pasará de 4058.5 MTEP a 4617 ó 4980 MTEP según los siguientes valores por sectores (67):
- industria y comercio de 1852.4 MTEP a 2204 ó 2382 MTEP
- doméstico de 1109.7 MTEP a 1445 ó 1550 MTEP
- transporte de 1096.4 MTEP a 968 ó 1048 MTEP
8. ENERGÍAS DURAS Y BLANDAS
La construcción de nuevas centrales es muy costosa, necesita mucho tiempo y agrede el entorno. Posiblemente antes de mediar el siglo venidero la energía hidroeléctrica no será rentable en el mundo.
Hace dos generaciones con un millón de metros cúbicos de roca se represaban 200 millones de metros cúbicos de agua, hoy con 4 millones de metros cúbicos de rocas represamos menos de 100 millones de metros cúbicos de agua.
Si la extracción de energía degrada el medio, también la degradación del medio ambiente conlleva al agotamiento de sus recursos energéticos, especialmente de la leña. Por ello se plantea la urgente necesidad de incorporar estrategias de vías de baja energía basadas en recursos renovables, como parte esencial de una estrategia global.
Al surgir las máquinas termodinámicas, los combustibles fósiles de uso extendido -carbón, petróleo- permitieron que se trasladaran las fábricas de las orillas de los ríos, donde se instalaban los molinos mecánicos, a los asentamientos urbanos. Aquellos combustibles podían transportarse a cualquier lugar para calentar las calderas.
Las ciudades con calles estrechas e imbricadas y alerones, resultaban energéticamente eficientes. Con el automóvil rompimos este esquema cultural de diez mil años. Las nuevas técnicas combinadas con otra serie de estrategias, como árboles para dar sombra y edificios claros reducirían a la tercera parte y más los gastos energéticos de las edificaciones (57).
Pero entre el carbón y el petróleo la ventaja del combustible líquido (y la del gas por extensión) se pone en evidencia con sólo afirmar que de las reservas disponibles, las del carbón apenas han sido utilizadas en un 2% contra más del 50% de las de hidrocarburos (62).
Actualmente una flota de 500 millones de automóviles, camiones y buses en el mundo, consume la mitad del petróleo quemado. La celeridad de crecimiento de estos vehículos es mayor que la que experimenta la población del Planeta (57).
El carbón, el petróleo y el gas natural son versátiles, accesibles y asequibles. ¿Pero a qué costo ambiental?. El calentamiento del clima traerá como consecuencias elevaciones del nivel del mar (16) y expansión de las fronteras de los desiertos en un mundo en el cual los problemas ambientales afectan más a los pobres.
Pasó el tiempo en el que crecimiento económico y consumo progresaban al unísono. La solución consistió en mejorar el rendimiento, y en buscar una producción industrial basada en menor consumo energético debido a drásticas modificaciones tecnológicas en los procesos y los productos.
Si la energía nuclear tendrá un papel decisivo en el suministro energético y sus riesgos ambientales se mitigan con el diseño de nuevas generaciones de reactores, su efecto sobre la cultura y autonomía de los pueblos queda en entredicho por ser una fuente con implicaciones que no están a escala humana.
Las fuentes primarias duras como la energía nuclear por fisión del Uranio y los combustibles fósiles (6), son sistemas centralizados, alienantes, contaminantes, incomprensibles, de alto riesgo y vulnerables, en contraposición a las fuentes primarias blandas como la energía solar, la bioenergía y la energía eólica (6), que son ecológicamente sólidas, con bajo nivel de polución, funcionales, predominantemente rurales, democráticas, compatibles con la cultura local y con elevada valoración de criterios cualitativos.

Figura 5: Después del ferrocarril y hacia la década de los años 30s, se le da impulso al transporte carretero y a la electrificación rural, para llevar los beneficios del desarrollo a los poblados de la zona cafetera colombiana.
Debemos anticipar que será necesario recurrir a un arco energético compuesto por fuentes duras y blandas, para poder satisfacer las necesidades futuras del Planeta, arco diseñado en función de las características ambientales y culturales (44).
El Sol, la sangre y la propia tierra son nuestras raíces. El interés por las técnicas relativas a la energía solar entendida en su forma más amplia, adquieren especial relevancia: las energías solar, eólica, e hídrica, y la bioenergía, están hechas a escala humana.
Otra alternativa es la utilización de energía geotérmica, esto es, del calor del interior de la Tierra que se encuentra a nuestro alcance en los alrededores de las fuentes termales y de los géiseres, pero que tiene una importancia relativamente localizada de gran beneficio cuando se trata de comunidades vecinas que la aprovechan integralmente.
La electricidad como energía secundaria transformó al mundo en virtud de la electrotecnia. Cada herramienta de trabajo, en la fábrica, en la granja o en el hogar, pudo disponer de su propio motor. Es la electrotecnia una tecnología federalizada y que se puede alimentar de cualquier fuente primaria de energía.
Hoy, cuando la demanda de electricidad parece insaciable, qué bueno sería que nuestro hogar no requiriera de suministros y conexiones energéticas que dependan de proveedores externos de tipo comercial.
Un viento de 10 metros por segundo suministra tanta energía a una pared de tres metros de superficie, como la energía media solar que recibe un techo de 12 metros cuadrados: 1800 watios de potencia bruta (60).
9. LA COLOMBIA ENERGÉTICA
Es Colombia el cuarto país del mundo por la densidad de sus recursos hídricos y sobresale también en Latinoamérica por sus reservas de carbón térmico tanto de cuencas costeras como intramontañosas. Su segunda riqueza energética partiría de su condición de país ecuatorial con feraces suelos agrícolas. Su tercera condición de privilegio aparece al oriente por los yacimientos de hidrocarburos y sobre la región montañosa por los recursos geotérmicos.
Contrasta lo anterior con el deshonroso tercer puesto que ocupamos, después de Brasil e Indonesia, por los aportes del 13% de dióxido de carbono debidos a la deforestación de la selva tropical, que ya casi agotamos en Colombia (4).
De otro lado, si los suelos de la región del Pacífico han estado sometidos a un intenso deslavado de bases y los de la Orinoquía y Amazonía resultan lateríticos y en consecuencia con vocación para la ganadería extensiva y la agricultura de subsistencia, cuenta Colombia con las siguientes regiones de suelos particularmente productivos:
- el valle del Sinú-San Jorge (y la región de Urabá).
- el alto, medio y bajo Magdalena.
- el Valle del Cauca (con el valle del Risaralda).
- el altiplano Cundiboyacense (con la sabana de Bogotá)
- la región entre Túquerres e Ipiales.
- la región entre San Félix y Roncesvalles (incluye a Murillo).
- la zona del Eje Cafetero (partida por la anterior Región).
Indudablemente el recurso energético en su fuente y en especial el hídrico (continental y marítimo), coincide mejor con las regiones señaladas que la distribución de la infraestructura energética colombiana.
Latinoamérica ha sido vista como la gran despensa agrícola del futuro Planeta, razón por la cual Colombia, por sus condiciones, debe considerar seriamente sus posibilidades en el sector agroindustrial, resolviendo de paso la presión sobre los alimentos derivada del proceso demográfico y urbanístico.

Figura 6: La cuenca del Pacífico será el mayor escenario económico del siglo XXI: en ella se establece cerca de la mitad de la población del mundo y se genera la mayor proporción del PIB mundial.
Siendo el País agrícola, ¿por qué las centrales hidroeléctricas aparecen diseñadas en función de la concentración demográfica, (Cundinamarca, Antioquia) y no de las siete regiones agrícolas por excelencia del País?. Se afirma que el 80% de las aguas dulces de Colombia está en las cuencas altas (26). Este cuestionamiento tiene particular importancia en la Colombia geográfica, en la Colombia de los recursos naturales, ahora que el País crece mirando hacia afuera, después de largos años de un proceso de acumulación interna de capital.
Somos el cuarto país en agua dulce líquida disponible después de Rusia, Canadá y Brasil. Pero si el potencial hídrico es significativo también resulta vulnerable: podríamos afirmar que el Chocó es a la cuenca del Pacífico, como el Amazonas al Planeta. Sus suelos lixiviados por las intensas lluvias y la diversidad biológica exigen replantear las prácticas mineras y madereras del frágil ecosistema, buscando nuevas perspectivas para su manejo, conservación y aprovechamiento (42), evitando destruir el verdadero patrimonio de la Región: sus posibilidades como futuro exportador de energía y el de banco natural genético.
¿Qué sentido tiene dragar los ríos para extraer su oro en una jornada y cuál el talar la selva y los manglares para provocar el descontrol hídrico y pluviométrico sobre el Baudó, el Atrato y el San Juan, cuando sus caudalosas aguas pueden generar energía para procesar nódulos polimetálicos del fondo oceánico, y cuando las especies animales y vegetales pueden ser un recurso estratégico de cara a la era de la biotecnología?
Llama la atención que los grandes embalses del País (salvo Salvajina) hayan sido concebidos como en una "Feria de Kilovatios". La energía hidroeléctrica a gran escala resulta económica haciendo omisión de los impactos e imprevistos. Sobran comentarios sobre los megaproyectos cuyas imprevisiones rayan en la irresponsabilidad.
Los proyectos deben evaluarse integralmente y responder a beneficios múltiples (51).
¿Por qué no cumplen nuestras presas un papel regulador de caudales para mitigar el riesgo en los planes de seguridad alimentaria cuando nuestros ríos se secan en el verano y se desbandan en el invierno?
Cuando al agua se almacena por semanas, es para mitigar sequías e inundaciones. Si se almacena por horas, es porque la energía se destinará a cubrir los picos de la demanda doméstica y no a la industria que exige energía de base.
No olvidemos que la población desplazada de sus hogares y sus propias tierras a causa de los embalses de Guatavita y El Peñol, se tiene a sí misma, no por beneficiaria del desarrollo, sino por víctima del mismo. Ni qué decir de la represa de Asuán en el Nilo por sus lecciones relacionadas con el impacto al ecosistema.
Afortunadamente y a partir de los años 80, los estudios ambientales y socioeconómicos son un propósito y una exigencia de obligado cumplimiento para los proyectos de desarrollo energético (15), sin que exista todavía una metodología que haga de lo ambiental y lo cultural algo más que un factor, por ejemplo, el carácter mismo de los proyectos.
10. FUENTES DEL EJE CAFETERO
El Eje Cafetero del País se ha confundido con Caldas, Risaralda y Quindío. El norte del Valle (Sevilla y Caicedonia) y norte del Tolima (Líbano), como el sur de Antioquia (Andes,) parecen omitidos aunque están cultural e históricamente ligados al mismo proceso de colonización del siglo pasado.
Pero en lo que nos ocupa, el Eje Cafetero parece deficitario en fuentes energéticas, particularmente el Quindío, la más homogénea de sus zonas. Mientras sólo el oriente de Caldas (ríos Miel y Samaná) y el cañón del río Cauca poseen recursos hídricos de gran escala, las posibilidades hídricas del Cerro de Tatamá, aunque importantes para el valle del Risaralda, no lo son para la generación de importantes excedentes de hidroelectricidad. La caña de azúcar del valle del Risaralda, aparece ahora como un nuevo recurso si nos decidimos por el uso de alcoholes combustibles: El Brasil se aplica a la investigación y el desarrollo de una mezcla de alcohol y gasolina, denominada gasohol.
Estos comentarios obligan a considerar el emplazamiento de pequeñas y medianas centrales hidroeléctricas, para atender con tecnología y recursos nacionales la singular distribución demográfica de la Región, concebida ella como un sistema en el cual las microcuencas son los espacios vitales. Las pequeñas y medianas centrales -donde los imprevistos no nos tomen por sorpresa y los tragos de "La Miel" no resulten tan amargos- son prioritarias para iniciar un programa de mayor autonomía energética del cual participen los municipios. Se omitirán precisiones sobre el río Cauca, pues sus posibilidades son múltiples (energía y transporte) y su carácter es interregional (hoya hidrográfica).

Figura 7: Sobre las cuencas sedimentarias terciarias de los valles de los ríos Cauca, Magdalena, Sinú y San Jorge, aparecen unos de los mejores suelos del país; igualmente el subsuelo guarda preciosos recursos energéticos.
Volviendo al Eje Cafetero, a su condición de mediterraneidad se le agrega otra limitante: el Magdalena medio y el eje de la cordillera Central, pese a sus potenciales agrícolas, han actuado como barreras geográficas. De ellas lo peor ha ocurrido con la región entre San Félix, Murillo y Roncesvalles que ha sido desdibujada. En efecto, la zona cafetera se muestra como una región deficitaria en producción de proteínas, las que podrían proveerse desde estas frías tierras, al juzgar por los precios comparativamente altos de leche y carne en el Eje Cafetero.
Ver deteriorada la cuenca del río Chamberí, semiseco el acueducto de Anserma, sin agua para el crecimiento a Belalcázar o reducidas a una tercera parte las aguas disponibles del río Barbas en Risaralda, invita a replantear los usos y manejos del suelo para la protección de las cuencas y a reconciliarnos con programas integrales de carácter local (40).
En materia de ahorro energético, sin duda alguna el transporte es otra fuente por el alto consumo de los modos actuales: las capitales del Eje Cafetero son ciudades intermedias pequeñas y compactas, donde el transporte urbano no motorizado y el público colectivo, deben fortalecerse. Igualmente, pera el transporte de mercancías y productos como el café, el modo férreo en la hoya del cauca y el fluvial en la del Magdalena, deben ser re-incorporados como sistemas troncalizados y del orden nacional.
Deben entrar al inventario energético la geotermia del macizo volcánico Ruiz-Tolima, la cuenca carbonífera Quinchía-Riosucio (que posiblemente se extiende hasta Aranzazu), los yacimientos remanentes de hidrocarburos y el uso del gas en el Magdalena medio caldense; como también los depósitos uraníferos del área de Berlín (Caldas) y del área de Irra (Risaralda-Caldas). En estos casos, la prospección y evaluación de los recursos no se ha completado.
11.LA ENERGÍA DEL VOLCÁN
De particular interés estratégico para la Región y el País, resulta el aprovechamiento del recurso geotérmico: las aguas termales brotan en regiones con amenaza volcánica como Nariño, Cauca, Huila, Tolima y Caldas, y otras regiones del País (35).
¿Por qué no enfocar la problemática de la amenaza volcánica con políticas que, simultáneamente a las labores de mitigación del riesgo, busquen aprovechar los beneficios del vulcanismo?. Si los colombianos debemos desarrollar la cultura del agua, en la Región nuestro compromiso consiste en hacer de los volcanes huéspedes condicionantes de acciones y beneficios (8).

Figura 8: Los páramos del complejo volcánico Ruiz-Tolima son ecosistemas estratégicos por el recurso hídrico y por la biota. Además, son un recurso ecoturístico tan frágil como significativamente importante, cuyo uso resulta viable si se aprovecha intensificando el uso de las zonas de amortiguamiento, ubicadas un poco más bajas y donde aparecen los bosques de niebla y las aguas termales.
Las aguas termales se explican por aguas de precipitación que penetrando el terreno se infiltran, y al ganar profundidad, se aproximan a zonas de elevada temperatura como las influenciadas por reservorios magmáticos. Si estos fluidos caen en acuíferos confinados se forman trampas de vapor a presión que son aprovechables. Esas mismas aguas saldrán de manera espontánea por las denominadas fuentes termales, arrastrando sustancias químicas que pondrán en evidencia el tiempo de permanencia en ese ambiente, así como las presiones y temperaturas profundas a las cuales fue sometido el fluido subterráneo (ambientes de aguas cloradas, ácidas o alcalinas).
La energía geotérmica se aprovecha instalando pozos que, alcanzando esas trampas de vapor sobrecalentado, permitan extraer el fluido hasta la superficie con el fin de accionar una turbina conectada a un generador de electricidad con una potencia media de varios miles de Kw, por cada pozo.
Llama la atención que siendo la geotermia energía de base, y de montaje modular, facilite romper las barreras de capital al permitir el desarrollo progresivo de los campos geotérmicos.
Otra ventaja de esta fuente primaria, consiste en facilitar el aprovechamiento escalonado del fluido así: con termoductos venidos de las plantas de generación eléctrica, se conduciría el fluido a decenas de kilómetros manteniendo el calor remanente que suele ser enormemente alto y suficiente, para su aprovechamiento en calderas que muevan maquinarias, sin perjuicio de otro uso ulterior ya en la industria hotelera de los centros urbanos, ya en invernaderos de granjas o para el calentamiento de circuitos de agua domiciliaria.
Si hoy la geotermia apenas llega al 1.6% en la composición del arco energético mundial y al 0.4% del latinoamericano, para los países del Cinturón de Fuego del Pacífico, una región con dificultades de agua y sin petróleo, el recurso geotérmico es una alternativa que no podrá despreciarse en el futuro (50 Y 56).
12. LA SED DE LOS CAFETOS
En el área de influencia del macizo Ruiz-Tolima habitan cerca de 3 millones de personas, por las hoyas de los ríos Cauca y Gran Río de La Magdalena. En ambos costados se desarrollan dos ciudades discontinuas, el Eje Cafetero con centro en Pereira y un sistema dipolar configurado por Honda-Dorada e Ibagué.
Posiblemente hacia el futuro la conurbación del Eje Cafetero interactue sobre la otra conurbación entre La Dorada e Ibagué. Este fenómeno demográfico y urbanístico, relacionado con la zona cafetera, exige previsiones de muy largo plazo y extremada urgencia con relación al uso del Parque de Los Nevados, como fuente reguladora de agua.
Valdría otra proporción en estos términos: el Parque de los Nevados es a la zona cafetera, como el Chocó a la cuenca del Pacífico. Es Colombia, con Ecuador y Venezuela, uno de los países privilegiados del Planeta por poseer páramo. La fragilidad de éste ecosistema está amenazada y en consecuencia su diversidad biológica. ¿No sería importante un sistema de sensores climatológicos en el páramo, ligado a la red meteorológica internacional para el monitoreo de la máquina atmosférica del Planeta y de la Región?

Figura 9: El café, como conjunto de instrucciones aplicadas a un proceso productivo es esa tecnología que le permitió a Colombia transformarse en el siglo XX, y que hemos perdido en manos de terceros. Se requiere el desarrollo de todos sus elementos simbólicos, como de su recuperación y transformación para articularla al medio ambiente, a la cultura y a la economía nacional
La erosión de los causes amenaza los suelos cafeteros; llegó el caturra y salió el sombrío. Si las socas y resiembras de café suministran leña, también desaparecimos los bosques de galería y desnudamos los nacimientos de aguas (38). Finalmente, para reemplazar al azadón con químicos, dimos muerte a la microflora y microfauna dejando expuesto el suelo de estas vertientes a la acción erosiva de las aguas de arroyamiento.
Simultáneamente ha cambiado el estado del piso en las zonas rurales más altas por el acelerado proceso de crecimiento de los cascos urbanos, que ha obligado a modificar la frontera agrícola y las zonas de pastoreo, agotando los montes andinos de pisos fríos y templados. Por ese efecto de "pavimento" ha disminuido el tiempo de concentración de las aguas lluvias, generando avenidas en las corrientes que comprometen la estabilidad de las vertientes al erosionar los taludes de sus vaguadas.
Hoy el agua disponible de las cuencas, en los ríos de la zona cafetera, es la mitad del agua disponible que hubo en las épocas del sombrío. Pero muriendo de sed los cafetales, con la miel y la pulpa vertidas a los ríos, quebradas y cañadas, envenenamos las aguas (62). Si en 1985 Caldas, Risaralda y Quindío produjeron 323 mil toneladas de café pergamino (19), el combustible equivalente para su secado puede ser de 25 mil metros cúbicos de ACPM, gran parte de ellos representados por energía solar y el resto que consume ineficientemente ACPM, sustituibles por carbón con enormes economías, previo desarrollo tecnológico.
Como la agricultura del futuro será por riego y por goteo, se incorporará a los costos de producción el del agua (25). Así en la zona cafetera a las dificultades topográficas se agrega la de obtener acuíferos confiables que alimenten pozos en razón a la pérdida de la capa vegetal de retención de humedad, a los procesos de erosión remontante y a las prácticas domésticas y agropecuarias con productos contaminantes solubles en agua.
Menguada la disponibilidad de agua limpia y en riesgo los insustituibles suelos de origen volcánico en la zona cafetera, se obligará a extender las previsiones señaladas sobre las tierras frías y templadas, trazando políticas de planeación explícita, orientadas hacia un plan integral que garantice el buen uso y manejo de las cuencas donde la generación hidráulica sea punto de partida.
El mantener garantizado el suministro de agua para la industria cafetera, para los asentamientos urbanos de las conurbaciones señaladas y para los valles de salida de los ríos que nacen en las cuencas de ambas hoyas hidrográficas, es garantizar el flujo permanente de alimentos a la población y preservar al café como industria base de su cultura y su economía.
Antes que manipular genéticamente las especies vegetales para la producción sin prever el efecto ambiental (29), o de intensificar esfuerzos para abrir nuevos mercados internacionales a un producto con una ventaja comparativa, debemos desarrollar la tecnología del producto para incorporarle ventajas competitivas.
Para que el café subsista a la era de la biotecnología y de las restricciones ambientales, debemos generar un conjunto de instrucciones sobre el proceso productivo, para el pleno aprovechamiento de todas sus ventajas genéticas sin "desnaturalizar" el producto. Esta fórmula de diversificación cualitativa del café y solidez ecológica, debe acompañarse con criterios de rentabilidad social para enfrentar otros productores, con una oferta de productos limpios: que no dependan de agroquímicos y del deterioro de los suelos y las aguas.
Realmente, la producción de alimentos es uno de los factores más importantes que afectan el equilibrio ecológico, y pone en riesgo la frágil megadiversidad biológica típica de países ecuatoriales como Colombia (61). Con la agricultura moderna, los campesinos que no pudieron incorporar nuevas tecnologías y sistemas financieros, pasaron de ser prósperos propietarios a proletarizarse en el mejor de los casos, destruyéndose la base democrática de la propiedad rural e impulsando la urbanización demográfica de una Colombia con una economía informalizada.
América Latina y también la Región, están sometidas a un proceso de urbanización, razón por la cual se estimulan las técnicas intensivas de producción de alimentos, cambiando la agricultura como modo de vida por una industria basada en tecnología: es la agricultura moderna caracterizada por el empleo masivo de fertilizantes artificiales, la mecanización de las tierras, la crianza artificial y los monocultivos que producen un rendimiento económico mayor al de los tradicionales y diversificados, pero que frecuentemente conducen a un desequilibrio en componentes importantes del ciclo ecológico y aumentan cada vez más la distancia que separa al hombre de la naturaleza (25).
13. LA RIQUEZA DEL SUBSUELO
Según el inventario minero de 1972 (Ingeominas), el número de explotaciones de depósitos y yacimientos mineros de los departamentos del Eje Cafetero resulta considerable: 120 para Caldas, 60 para el Quindío y 30 para Risaralda. Algunos de ellos se asocian a metales preciosos, otros como las calizas y las arcillas sin ser metales ni minerales preciosos, son fundamentales para el desarrollo del sector productivo.
¿Qué tal una nación asentada en un territorio sin arcillas y sin calizas? La única fortuna que le restaría sería no haber sustituido, como lo hicimos, la cultura de la madera para la vivienda, basada en un recurso tan precoz y manejable como la guadua del cual conoce media humanidad, y del fecundo e imperecedero arboloco (4), máxime cuando el 80% del costo de una vivienda está en la componente energética de sus materiales (37).
Aunque se destaca la presencia de recursos auríferos, en Marmato, Supía, Riosucio, Villamaría, Manizales, Marquetalia y las terrazas aluviales del Cauca y del Gran Río de La Magdalena, los de manganeso en Apía, los de mercurio en Aranzazu y los de calizas y mármoles en Victoria no pueden ser desestimados.

Figura 10. El norte de Caldas presenta opciones turísticas singulares asociadas a su patrimonio arquitectónico, y ventajas agropecuarias en virtud de la fertilidad de los suelos de la región cordillerana.
Pero la enorme riqueza aurífera del País y de la Región está seriamente desaprovechada. hoy las explotaciones mantienen su carácter marginal y su atraso tecnológico. El 60% de la minería en Caldas y el 80% de la del País escapan del control del Estado.
El oriente caldense
Mirando las conurbaciones, habida cuenta de los riesgos geológicos y del estado de las cuencas de los ríos del norte del Tolima y los del Eje Cafetero, para el aprovisionamiento de energía eléctrica, se crean unas condiciones particulares para el oriente caldense, donde el deterioro creciente de la cuenca del Guarinó debe ser prevenido.
Igualmente, y dado el agotamiento de las calizas superficiales de Neira, el aprovechamiento de los recursos de Victoria (58) será vital para la expansión de las dos "planchas de cemento" por ambos costados de la cordillera.
Merece tenerse en cuenta la vocación de La Dorada como puerto fluvial, pues el transporte por agua es mucho más rentable que el carretero, el férreo o el de los oleoductos. Hoy este modo se usa en los botes que surcan por varios ríos de Europa para movilizar contenedores.
El occidente caldense
Podría aumentarse la participación del carbón en el consumo interno, impulsando la expansión de las termoeléctricas en las zonas carboníferas del País que, por su condición mediterránea, tienen menores posibilidades de exportarlo.
En ese orden de ideas, mitigando los efectos socioeconómicos de un eventual cierre de la cementera de Neira y buscando el desarrollo de la cuenca carbonífera Quinchía-Riosucio, debe considerarse el emplazamiento de una termoeléctrica pequeña para abastecer parcialmente el nor-occidente del Eje Cafetero. En esta deprimida región, ésta fórmula resulta consonante con el desarrollo de la minería no energética de socavón, favoreciéndose la vocación centenaria de una amplia región.
El bajo occidente, cuenta a su vez con un doble beneficio: el de su posición estratégica respecto a los potenciales medios de transporte terrestre y el de tierras aptas para la generación de alcoholes.
Un inventario minero
Definitivamente no conocemos el subsuelo. a los sumo existen estudios de geología de campo sin que el porcentaje de información sea suficiente para evaluar la calidad, cantidad y disposición del variado recurso minero de la Región.
En este estado del conocimiento y aprovechando las Facultades de Geología e Ingeniería de las Universidades locales, debe aplicarse la prospección geofísica (Tramo A-B), de mayor costo pero mejor rendimiento que los estudios geológicos de superficie, para finalmente concluir las investigaciones con costosas perforaciones exploratorias. De la combinación adecuada de los tres métodos de prospección se obtiene por la línea de productividad marginal decreciente, al menor costo, el nivel de información que garantice la inversión.

Figura 11: Hay que utilizar la ruta óptima de los tres métodos de prospección, pues cada uno de ellos presenta escalas de costos cada vez más elevados y zonas más eficientes. Esta ruta es la de los tramos abc, definidos por los puntos A y B de la figura.
Instituto de las Ciencias de la Tierra
Sin perjuicio de la vigilancia volcánica, puede transformarse el Observatorio Vulcanológico en un instituto de las ciencias de la Tierra, para dar albergue a un programa regional de economía mixta que, con bajos costos de funcionamiento y presupuesto corporativo, desarrolle programas de prospección que permitan la apropiación de las tecnologías de exploración, haciendo contratos con empresas especializadas del orden nacional con el fin de llevar a cabo el inventario completo de los recursos estratégicos del subsuelo para aprovecharlos, de acuerdo con los requerimientos sectoriales. Empecemos por la geotermia antes de que se apague el volcán.
14. SALVANDO LA ENCRUCIJADA
Hacia el futuro la meta de una sociedad justa, previsiva y solidaria, parece alcanzable. Una sociedad donde las relaciones humanas se establezcan por el consenso no coactivo a partir de la razón y los argumentos. En ella la familia se reintegrará como célula fundamental de la sociedad (63) y la educación de carácter formativo preparará al hombre para satisfacer sus necesidades materiales y espirituales (52).
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Figura 12: La biodiversidad y los recursos naturales estratégicos antes que entregarse a las fuerzas del mercado, deben ser preservados como un bien inalienable y ser utilizados exclusivamente para el bienestar de la nación colombiana, de ésta y de las futuras generaciones.
Nuestra alternativa estará en un modelo de desarrollo compatible con el mantenimiento de los procesos ecológicos, la diversidad biológica y los recursos biológicos. Un desarrollo que aumente el control que la gente tiene sobre sus vidas y que rescate y fortalezca la identidad de la comunidad. Un desarrollo compatible con la cultura y valores de los pueblos afectados. Un desarrollo de eficiencia económica con equidad dentro y entre generaciones (52).
El papel de la economía es la satisfacción de las necesidades humanas a partir de recursos limitados y por qué, no insuficientes. En consecuencia la solución a los problemas de energía, alimentos, vivienda y trabajo, tendrá que darse a partir de la cultura, la tecnología y la organización social.
Mirar los ríos y bosques del entorno para traer energía y agua a todos los hogares e irrigar sus campos, es liberar al hombre y darle más grados de responsabilidad para comprometerlo con su propio desarrollo.
En contravía a las teorías ofertistas y obsesionadas por el consumo, que propugnan por una enorme infraestructura eléctrica, inmensas instalaciones de producción centralizada y gigantescos empréstitos acompañados de un panorama sombrío, con pronósticos de penuria energética para el desarrollo, debemos virar hacia otras propuestas que vean en aquellas un ejercicio del despilfarro antes que una solución.
Bajo esta perspectiva no podemos olvidar que son muy poderosos los intereses velados que han crecido entorno a las industrias energéticas de tipo convencional, por lo cual las decisiones no siempre atienden a criterios racionales.
Indudablemente, con relación al suministro energético, se deberá tener en cuenta que la sola disponibilidad de este recurso no supone automáticamente su uso productivo por parte de los usuarios (43 y 66).
Siendo así, ¿cómo habrá de concedérsele prioridad absoluta a la ampliación de los servicios que eleven la calidad de vida de los pobres, que generen empleo en los sectores deprimidos y que rediman y articulen la agricultura y la minería?
15. SECTORES Y FUENTES ENERGÉTICOS EN COLOMBIA (1990)
Tabla 2. CONSUMO FINAL DE ENERGÍA POR SECTORES(1990)
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SECTOR |
miles TEP |
% |
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Transporte |
6134 |
29.6 |